Carl Palm y Guido Yannitto: 4

18/02/2014 – 22/03/2014
Curaduría: Leandro Martínez Depietri y Renata Zas.

Artistas de diferentes contextos de formación y producción pero conceptualmente afines, Carl Palm (Suecia) y Guido Yannitto (Argentina) son invitados a una exposición conjunta en un programa de residencia especialmente planeado para su encuentro e intercambio creativo.

4 se pregunta acerca de las posibilidades de exhibir arte contemporáneo en un centro cultural de gestión independiente y con una convivencia permanente entre múltiples disciplinas artísticas. ¿Qué ocurre con el proceso de la obra en este contexto? ¿Cómo se da este cruce entre arte y entretenimiento a la hora de exhibir arte contemporáneo? ¿Qué lugar pueden ofrecer estos centros culturales como nueva figura dentro del panorama cultural de Buenos Aires? ¿Qué hacer con las tradicionales oposiciones de sagrado y profano, mainstream y under, sugerente y pedagógico? ¿Dentro y fuera del cubo blanco?

4 es la primera visita a Sudamérica de Carl Palm, quien realizó residencias en Japón, Egipto y México y expuso obras en el MACBA (Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona) así como en galerías de España, Bélgica, Alemania, Suecia, Turquía y Suiza. Palm trabaja junto a Guido Yannitto, quien fuera becario de Fundación Antorchas, el Fondo Nacional de las Artes, la beca de colaboración Fonca-Secretaría de Cultura de la Nación y el Programa de Artistas (UTDT), además de finalista del Premio Petrobras-ArteBA 2010 y el Salón Itaú Cultural.

En el marco de la exposición, se realizó una charla sobre usos de los espacios de exposición, con Florencia Battiti (Parque de la Memoria), Bárbara Renati (Casa Presa) y Agustín Jais (Matienschön / Club Cultural Matienzo).

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Las obras de Palm (artista invitado de Suecia) y Yannitto (artista argentino) lidian con la problemática de oposición entre lo privado y lo público, se encuentran en esa línea de orilla, por su constante negociación entre los dos territorios y las conductas que los conforman. Las marcas del individuo en el asfalto fresco, el candado de bicicleta con el que cuida su propiedad en el espacio público, el sujeto que pasea a su perro cubierto por el edredón de su cama, el edredón cosido a mano por el artista con imágenes de su pensamiento y desplegado en la pared, la reja manufacturada que restringe el acceso a la esquina como lugar de escondite, las estructuras encontradas en la calle y el óxido del metal a la intemperie, los videos familiares caseros y el video de fachada de la vidriera en un dispositivo personal: esos son los componentes de esta exhibición. ¿Cómo se produce, partiendo de ellos, el despliegue del ámbito íntimo y personal en un espacio público como Club Cultural Matienzo?

Rosalyn Deutsche escribe sobre la tendencia de expansión y diversificación de las instituciones y de los formatos de exhibición que presentan. Este movimiento, dice Deutsche, ha sido considerado proclive a la popularización y a la comercialización; bienvenido como democrático y criticado como espectáculo. ¿Es este el caso de la nueva figura física y política de los centros culturales de Buenos Aires? ¿Pueden escapar de las ideas de consenso social construidas desde el discurso centralizado del poder si se sostienen únicamente a partir del consumo? ¿Cuáles son las marcas posibles del individuo en este espacio? ¿Qué ocurre en la exhibición frente a la autonomía del arte, que define a éste como un grupo de objetos y prácticas especializadas que son separadas del mundo cotidiano, al introducirlas en un espacio en el que los espectadores son también usuarios y miembros?

4 es una muestra que decide entonces mirar a su propio ombligo, en su condición única de cuarta exhibición en este espacio-territorio donde las obras de Palm y Yannitto permiten alzar preguntas sobre la propiedad privada y las relaciones de posesión y dominio en el ámbito social, sobre la restricción de la intimidad en lo público, sobre las huellas de los individuos invisibilizados en el contingente y, ante todo, sobre la belleza de la singularidad de los objetos, prácticas, situaciones y lugares que recuperan. Así, obra y exhibición se constituyen como gestos. Brian O´Dohorty piensa a los gestos como una manera de invención, agregando que “solo pueden hacerse una única vez, a menos que todo el mundo coincida en olvidarlos”–en palabras de este autor: “quizás no sea arte, pero se le parece, y posee así una «meta-vida» que gira en torno al arte y sobre el arte”.

– Renata Zas y Leandro Martínez Depietri

Reseñas: Revista CRAC, Muyricotodo