Hombre Lobo

20/03/2014 – 29/03/2014
Curaduría: Luz Peuscovich

HOMBRE LOBO, dúo de los diseñadores Acampante y Coco Nuez, presenta una colección de pañuelos ilustrados.

El humor se encuentra con la imaginación y las historias que se relatan son como ventanas, postales imposibles, aglomeraciones de elementos, mestizajes que se dan adentro del cuerpo a raíz de todo lo vivido, lo aprendido, lo viajado y asimilado.
Humanizar lo animal, animalizar lo humano… Y los personajes están ahí, haciéndonos un guiño. Convirtiéndonos en cómplices de sus aventuras. Envueltos en una naturaleza abundante y sonora salen al encuentro y juegan sus experiencias.
En estos universos todo se mueve y los momentos congelados dejan ver que algo está sucediendo. Y la escena se construye entonces como figura y fondo activos, complejos, cargados, llenos de un de todo, y esa saturación da placer verla.
Hombre Lobo es el proyecto textil de Acampante (Sebastian Valdivia) y Coco Nuez (Sol Marinucci). Su juego es la exploración sensorial, donde pueden plasmar, a través de bordados, estampas, manchas y trazos, dóciles textiles que transforman en pañuelos, pareos, camisas, etc.
Estas prendas-obra son resultado de experiencias vividas concretas, como los talleres que realizaron en México, Peru, Ecuador, Jujuy, Misiones, Tierra del Fuego, con comunidades nativas.
De ahí que la esencia de Hombre Lobo sea una conjunción de dos naturalezas diferentes que se encuentran y se fusionan por porosidad. Esto se hace visible no sólo en el vínculo entre los dos artistas, sino en la actitud que adoptan en sus viajes, donde transmiten sus conocimientos y se impregnan del legado que cada lugar contiene, mutando así los parámetros de su propia cosmogonía.
De esta manera traducen los recuerdos de lugares imaginarios, visiones de mitos latinoamericanos,
tradiciones, utopías, sueños, recortes de un paseo por el inconsciente. Cada tela es un mapa de situaciones
míticas, espaciales, volcánicas, submarinas, ancestrales, de otras eras o dimensiones.
Mientras tanto, las suaves texturas y transparencias de las telas son un imán para la piel. Estas obras-prenda
buscan transmitir en sus vibrantes colores y diseños algo del alma feliz con el que fueron creados.
Queriendo convertirse en amuletos muy preciados, de esos que elegimos que nos acompañen.