Recis :: Recis recomienda “Cemento: del under al indie 1985-2016”

Muestras
CEMENTO: DEL UNDER AL INDIE, 1985-2016

Vuelve Recis! Recomienda, en este caso con una muestra sobre el mítico Cemento, local del fallecido Omar Chabán que comenzara sus actividades en 1985 y con el tiempo se constituyera en el “templo del rock” under argentino. La muestra comenzó la semana pasada y se extenderá a lo largo del todo el mes en el Club Cultural Matienzo.

“Más allá de lo que significó Cemento para Los Redondos, ese templo de Omar fue el lugar donde todos los extraviados fuera de los límites de las convenciones que gobernaban la cultura encontraron la atmósfera apropiada para descorchar sus bellezas. Bellezas áridas, oscuras, cómicas y marginadas por una sensatez que un tiempo luego se dejaría alumbrar por ellas” . Indio Solari.

¿Es concebible un rock sin mitos? Los rankings de los sitios más importantes de música nos indican que la historia del rock está construida en base a una serie de álbumes y canciones que se convirtieron en los “mejores de todos los tiempos”, pero si bien el lanzamiento discográfico puede ser una unidad de medida básica para tomar de punto de partida, difícilmente es también el de llegada. A la par de esta historia oficial, hay una paralela: la de unos inadaptados punk que destrozaban todo en el escenario y que quienes llegaron a verlos en vivo recuerdan como un antes y un después; la de la banda telonera que siempre le pasaba el trapo a los artistas principales; o la del grupo que con el tiempo la pegó y se volvió grande pero que en sus inicios apenas juntaba una docena de personas por recital. A fin de homenajear a Cemento, el templo responsable de gran parte de las leyendas más conocidas del rock argentino, este mes el Club Cultural Matienzo (¿un paso de antorcha generacional?) inaugura CEMENTO: del under al indie, 1985-2016, ciclo dedicado a (re)explorar uno de los grandes hitos de la cultura de Buenos Aires.

Hablar de Cemento es hablar de un antes y después en la historia del under local. Creado por Omar Chabán y Katja Alemann durante la presidencia de Alfonsín en 1985, rápidamente se convertiría en una parada obligatoria para las diversas corrientes artísticas de sus días: música, teatro, performance y demás formas de expresión convivían bajo una misma casa ubicada en el barrio de Constitución. Desde el debut de Attaque 77 como soporte del grupo Descontrol a las últimas presentaciones en vivo de Sumo, pero sin dejar de lado el provocativo teatro de la Organización Negra (semillero de De la Guarda y Fuerza Bruta) y las misas ricoteras, Cemento era el lugar donde había que estar. Eso sí, a menos que se fuera uno de los vecinos del barrio durante una de las noches punks, las cuales le ganaron al establecimiento más de una suspensión. Porque lo que tenía el boliche de mítico, también lo tenía de maldito: ruidoso, conflictivo y con baños salidos de películas de terror.

Sin embargo, trifulcas punk y bochinche nocturno no eran algo que Cemento no pudiese soportar. Tras cada suspensión el boliche volvía recargado, a lo sumo teniendo que soportar más policía en la puerta a toda hora. Eso es hasta que en 2004, la historia cambió para siempre: el incendio en República Cromañón, otro local dirigido por Omar Chabán, abriría una herida en la escena cultural argentina que no para de sangrar tras la muerte de 194 personas. Rápidamente Cemento vería su permanencia ser puesta en duda, cesando completamente sus actividades al poco tiempo. Pero si bien desaparecido en presencia física, el local se ganaba su paso a la inmortalidad como la cuna de los sueños y leyendas más notables del rock nacional.

CEMENTO: del under al indie, 1985-2016 se suma a los esfuerzos por construir una reflexión sobre un lugar único en la cultura argentina, sin limitarse a la narración de su historia, sino construyendo diálogos y puentes entre el imaginario actual y el del pasado. En ese sentido, las charlas, exposiciones, shows y demás actividades planteadas por el Club Cultural Matienzo se presentan como una parada obligatoria para explorar el legado del templo que lo cambió todo, ya sea que lo hagamos por primera vez o volvamos a visitar a un amigo del que no nos hemos olvidado.